¿Por
qué las personas buenas hacen cosas malas?
¿Podemos
decir que un individuo es bueno o malo simplemente por sus actos?, ¿qué nos
lleva a hacer lo que hacemos?, ¿somos las personas vulnerables?, ¿cómo podemos
combatir esa vulnerabilidad? Estas son algunas de las cuestiones que nos hace
plantearnos Josep Mª Puig Rovira en su artículo.
Para entender el comportamiento de un
individuo no lo podemos observar a este como un sujeto aislado, sino que
debemos preocuparnos por investigar sobre sus circunstancias. Porque si
realmente queremos saber el porqué de su comportamiento debemos entender la
situación que lo rodea y que por lo tanto lo han llevado a hacer esa acción.
Puig nos decía que “Mirar en exclusiva al sujeto separado de sus circunstancias
nos impide entender su comportamiento: entre el juicio y la acción está la
situación”.
Esa
situación a veces está impulsada por la vulnerabilidad, es decir, la debilidad
ante aquellos factores que condicionan nuestras acciones, la cual puede ser
antropológica (presión de grupo, autoridad, imposición de roles…) o ideológica
(olvido de la debilidad humana, prepotencia, creer que controla todo…).
¿Qué
podemos hacer ante esta vulnerabilidad del individuo? Pues debemos fomentar una
educación en valores que prepare a los individuos para que resistan las fuerzas
de las situaciones que pueden doblegarlos y también que los ayude a ser más
autónomos y por consiguiente dueños de sí mismo. (Josep Mª Puig Rovira ¿Por qué
las personas buenas hacen cosas malas?)
Para que esto funcione se tiene que conseguir que el individuo no se sienta aislado, pero que tampoco se entregue a la colectividad, sino que se apoye en el otro, sea capaz de mantener conversaciones, que se implique en la relación que mantiene con los demás, que se integre en proyectos de intervención…porque cuando nos apoyamos en el otro sentimos obligaciones morales y a la vez una fuerza que nos sostiene (Todorov T. El jardín imperfecto).Editado por: Raquel Pérez Jiménez
