La clarificación de valores, o lo que es
lo mismo, proceso de valoración moral, es un conjunto de métodos de trabajo que
se propone que el alumnado sea capaz de realizar un proceso reflexivo gracias
al cual sea consciente y responsable de aquello que valora, acepta o piensa.
Es cierto que existe una diversidad de valores amplísima, lo cual
puede inducir confusión entre los más jóvenes a la hora de decidir qué es lo
correcto y qué no lo es. De este modo, pienso que la sociedad actual es en
buena parte responsable de las decisiones de estos teniéndoles que ofrecer las
técnicas necesarias para un proceso justo y útil. Y más concretamente la
escuela que, inevitablemente, es un lugar de transmisión de valores.
De acuerdo con lo que refleja en el artículo trabajado (…) el proceso
de valoración no debe quedarse solamente en aquellos pasos que llevan a la
elección de valores, sino que también debe contribuir a la integración del
pensamiento con la acción, es decir, deberíamos aprender a ser coherentes y que
nuestra elección de valores se manifieste en nuestras conductas cotidianas.
Para conseguir esto, existen una serie de técnicas que encuentro
verdaderamente útiles para que los jóvenes puedan llevar a cabo este proceso:
- Diálogos clarificadores;
- Hojas de valores;
- Frases inacabadas y preguntas esclarecedoras.
Todas
estas técnicas son prácticas, pero desde mi punto de vista, la más útil puede
ser las hojas de valores, ya que encuentro que da lugar a más tiempo de
reflexión, da lugar a ser coherente con lo que uno piensa y con su forma de
actuar y, además, en comparación con los diálogos clarificadores, creo que el
alumno no tiene porqué sentirse violentado cuando debe expresarse oralmente
(teniendo en cuenta que a estas edades se es muy vulnerable en este aspecto).
Por
supuesto, ni que decir tiene que los temas han de estar adaptados al nivel del
alumnado para que estos se sientan implicados y reflejados en el proceso.
Comprender
que un juicio moral es el proceso de reflexión realizado para dar respuesta a
una situación que ha despertado un conflicto de valores, es igual de necesario
que entender que existen en el mismo una serie de elementos de carácter
psicopedagógico que entran en juego, tales como:
-Trabajar
con un grupo con el que el alumno sienta confianza y se sienta cómodo.
-Ser
capaz de escuchar y comunicar.
-Tratar
un contenido/tema con el que el alumno se sienta identificado.
Editado por: Sarai Muñoz
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